Es una nueva técnica en la cual se utiliza el VASER, un ultrasonido de última generación que le permite al cirujano obtener un mejor moldeamiento del contorno corporal, con múltiples ventajas frente a la liposucción convencional.
El VASER, usa la energía ultrasónica para romper y emulsificar la grasa, dejando relativamente intactos los tejidos como los nervios, vasos sanguíneos y el tejido conectivo. Lo que permite remover la grasa indeseada efectivamente, disminuyendo notablemente la inflamación, los morados y el dolor. Más aun esta técnica permite al cirujano trabajar con tal precisión que se pueden moldear delicadamente áreas de difícil manejo como la parte interna de los muslos, los brazos y el cuello.
En el postoperatorio además de producir mínimo dolor y disconfort, permite una recuperación mucho más rápida y un mejor resultado al estimular mayor retracción de la piel, que es una gran ventaja para aquellas pacientes que presentan flacidez.
Todas estas ventajas conducen a la posibilidad de un mayor refinamiento de la figura aún en pacientes que anteriormente no tenían un buen pronóstico, y acentúa la posibilidad de conseguir el “super-refinamiento” de los cuerpos de buena configuración previa, tal y como sucede en modelos y candidatas a reinados.
Es decir que la Laser-lipolisis amplia enormemente el universo de pacientes que pueden ser mejor operados en la actualidad y resulta muy interesante este nuevo escenario: el de las personas con buen cuerpo que lo pueden perfeccionar idealmente con estas nuevas técnicas de refinamiento, tal y como sucede en el ejemplo que acompaña este artículo. INGRESAMOS ENTONCES A UNA NUEVA ERA EN LA LIPOSUCCION, la de las tecnologías de punta, que en union con una correcta filosofia de trabajo por parte del cirujano,proporcionan los mejores resultados posibles.
Uno de los grandes avances de la Cirugía Estética, en lo que se refiere al contorno corporal, sin duda es la LIPOSUCCION. La posibilidad de extraer la grasa superficial del cuerpo era una avance teórico atrayente a finales de los años setenta. Fue el doctor IVES-GERARD ILLOUZ, francés, quien creó el procedimiento básico y a su vez quien se encargó de difundirlo por el mundo. Colombia no fue ajena a esta idea y fue así como en el mes de febrero de 1983 se realizó el primer Curso Latinoamericano de Liposucción con la presencia del doctor Illouz, en Bogotá. Quienes asistieron a dicho evento vieron por primera vez salir la grasa del cuerpo mediante la acción de los movimientos del Cirujano, apoyado por un motor succionador, una manguera transparente y unas cánulas o tubos con orificios cerca a la punta. Aparte de las demostraciones quirúrgicas, por supuesto, se revisó toda la fundamentación teórica para practicar esta nueva cirugía.
Así fue la presentación oficial de la Liposucción para Colombia, hace ya 22 años. Los aparatos de succión y el instrumental se perfeccionaron con el tiempo. Las cánulas se hicieron más finas y se introdujeron otras tecnologías, como el ultrasonido, la vibroliposucción y, el láser blando o externo. Lo último, y diferente al anterior, es el Láser Interno, el que nos permite “fundir” la grasa antes de extraerla. Vale la pena explicar brevemente el tema del Laser en Medicina. El primer concepto que se debe aclarar es que no existe ese único ” mágico laser” que todo lo hace y todo lo puede. No! Los laseres son muchos y tienen diferentes propósitos y posibilidades. Tienen algo en común: Todos son luces amplificadas, muy especiales, que pueden dar lugar a densidades de energía muy bajas o muy elevadas, que pueden actuar sobre los tejidos de diferente manera, desde apenas generar elevaciones moderadas de temperatura en el interior de los tejidos, como en los laseres terapeuticos, hasta cortar y pulverizar los tejidos de manera efectiva y controlada.
Respecto a la liposucción, se han propuesto como coadyuvantes el laser externo y el interno (última tecnología). El externo, no toca al paciente. Es una luz con la cual se efectúa un barrido de cerca de 12 minutos por área a trabajar con liposucción. En teoría “afloja” la grasa antes de extraerla. En lo personal no lo utilizo. Prefiero el laser interno que es una novedosa tecnología que sí entra en contacto directo con el tejido graso mediante una delgada fibra de un milímetro de diámetro, que produce la licuefacción rápida de la grasa, facilitando de esta manera su extracción con las ventajas previamente comentadas en este artículo.







