La denominada tercera edad
Posted on 19 Octubre 2009 by admin
La denominada tercera edad, o también llamado sector de “Adultos
Mayores”, ha constituido desde hace varios años un motivo de interés para
el desarrollo de programas de actividad física específicos que contemplan aspectos como:
fuerza muscular, flexibilidad, equilibrio, balance corporal y adecuación aeróbica.
Algunas características especiales a tener en cuenta a la hora de diseñar un programa de trabajo para la tercera edad:
- Evitar cualquier movimiento que pueda provocar tensión ósea, y consecuentemente fracturas.
- La actividad acuática y los ejercicios en bicicletas estáticas pueden ser ventajosos para aquellos en los que
se observa sobrepeso, o en la fase inicial de los programas.
- La actividad debe ser divertida para reforzar la adherencia y continuidad en la práctica.
- El ejercicio no necesita ser vigoroso ni continuo para provocar beneficios.
- Las intensidades no deben superar el 40% del máximo de frecuencia cardíaca teórica.
- Debe considerarse que algunas personas pueden estar tomando medicaciones que modifiquen la frecuencia
cardíaca, por lo que ésta no resulta ser un buen indicador de la intensidad del esfuerzo que esté realizando.
- La fuerza muscular disminuye con el aumento la edad, al igual que disminuye un 1% anual el consumo máximo
de oxígeno. Ello contribuye a una menor capacidad funcional.
Concejos para adultos mayores en los gimnasios:
- Las sesiones iniciales deben ser supervisadas por personal entrenado que conozca perfectamente las necesidades y
capacidades de las personas de la tercera edad.
- Las primeras ocho semanas realizar ejercicios mínimos de resistencia.
- Realizar una serie de ocho a diez ejercicios que utilicen los grandes grupos musculares.
- A quienes participen en este tipo de programas debe enseñarse a respirar en forma correcta empleando especialmente
el diafragma.
- Los movimientos deben recorrer el máximo rango de amplitud articular.
- Aplicar ejercicios que obliguen a mantener la postura correcta y entrenar el balance del cuerpo.
Finalmente, no debe omitirse el recomendar un plan de actividades domésticas que permita mantenerse en forma
como por ejemplo caminata, jardinería, subir o bajar escaleras por un lapso de al menos 30 minutos diarios.
El mercado de mayores de cincuenta es tan importante en los Estados Unidos, que una cadena de gimnasios norteamericana
decidió focalizar sus servicios exclusivamente en este grupo etario. Club 50 Fitness ofrece a sus clientes
circuitos de 30 minutos entrenamiento, diseñados para personas mayores de 50 años de edad, con máquinas
con resistencia hidráulica, que “permiten fortalecer los músculos de manera segura y efectiva, al tiempo que
protegen las articulaciones”, explica Mike Martin, presidente de Club 50 Fitness. (www.club50fitness.com)
Los principales benefícios evidenciados cientificamente son :
control del peso corporal, disminución de la grasa corporal, aumento de la masa muscular, fuerza muscular, flexibilidad y densidad ósea, aumento del volumen sistólico, ventilación pulmonar, consumo máximo de oxigeno, disminución de la frecuencia cardíaca y de la presión arterial y mejora del perfil de lipidos; existe también mejora del auto-concepto, auto-estima, imagen corporal y disminución del stress, ansiedad, insomnio, consumo de medicamentos y mejora de las funciones cognitivas y de la socialización.
En esta etapa de la vida estan indicadas de preferencia las actividades aeróbicas de bajo impacto, como caminar, nadar, bailar, la hidrogimnásia o bicicleta. El entrenamiento de fuerza es fundamental y puede ser prescrito con algunos cuidados inclusive en indivíduos hipertensos o con problemas cardiovasculares. El enentrenamiento contribuye para mejorar la fuerza muscular, para la manutención de la independencia funcional, mejora la velocidad de andar y el equilíbrio, disminuye la depresión, aumenta la densidad ósea y evita las caidas. Existen algunas situaciones clínicas específicas en que el entrenamiento de fuerza muscular debe ser prioritario al entrenamiento aeróbico como en los casos de artritis severa, limitación de la mobilidad articular, amputación y pacientes con problemas de locomoción.











