¿Riesgos y complicaciones de la cirugía de la obesidad mediante banda gastrica ?
Es preciso ser consciente de que la cirugía siempre entraña riesgos, y que tratándose de un paciente obeso, estos riesgos se incrementan.
Embolismo pulmonar: Esto ocurre cuando un coágulo que se forma en la pierna se desprende y llega hasta las venas del pulmón. Puede causar muerte súbita o a veces sensación de falta de aire. Concierne aproximadamente 1% de los pacientes. Utilizamos medidas de prevención que incluyen anticoagulante así como medias compresivas especiales. Si toma anticonceptivos, deberá de suspenderlos 3 semanas antes de la operación. Si fuma, también debe dejarlo 3 semanas antes de la operación.
Hemorragia: Ocurre en menos de 2% de los pacientes, bien durante la operación por lesión del bazo, bien después, hacia dentro o por fuera del estómago. Suele detenerse cortando los anticoagulantes, pero en algunas ocasiones puede ser necesaria la reoperación.
“Slippage” o deslizamiento de parte del estómago por encima de la banda: esto puede ocurrir en más del 10% de los pacientes. Tiene que ver con la técnica quirúrgica, así como con el exceso de ingesta de los pacientes, sobre todo demasiado pronto después de la cirugía, lo cuál fuerza la dilatación del pequeño reservorio gástrico, que tira del resto del estómago hacia arriba.
Erosión del estómago por la banda gastrica: al igual que en el caso anterior, puede asociarse a un exceso de comida, aunque también a veces al querer llenar en exceso la banda gastrica. A veces la banda gastrica acaba atravesando el estómago, y puede ser necesario una endoscopia arriesgada o incluso la cirugía para su extracción. Si ha de retirarse así la banda gastrica, se pierde por completo el beneficio de la cirugía. Ocurre en menos del 5% de los casos.
Piedras en la vesícula: Un tercio de los pacientes obesos que pierden rápidamente peso van a desarrollar cálculos en la vesícula biliar. Por ello, si tiene vesícula, le recomendaremos un tratamiento preventivo durante la fase de pérdida ponderal rápida (unos 6 meses).
Infecciones: Las infecciones son raras pero pueden ocurrir: tanto pulmonías, como infecciones urinarias o incluso de las heridas quirúrgicas sobre todo del sitio donde se halla colocado el reservorio. Esta infección también puede producirse a largo plazo, obligando a veces al cambio se emplazamiento o incluso a su retirada, cuando se produce debido a la erosión de la banda gastrica antes mencionada.
Conversión a procedimiento “abierto”: es decir a cirugía abierta. Esto no es realmente una complicación sino que es un cambio de técnica, generalmente motivado por las dificultades que entraña la anatomía del paciente obeso, sobre todo un hígado grande. Ocurre en aproximadamente 1% de los pacientes bien preparados, y el principal inconveniente son las mayores molestias postoperatorias ligadas a la gran incisión necesaria en el paciente obeso.
Problemas nutricionales: A diferencia de otras técnicas contra la obesidad, tras una banda gastrica no se requieren tomas de vitaminas de por vida, ni hay riesgo en principio de carencias, siempre y cuando se cuide la dieta.
Problemas ligados al reservorio: Pueden presentarse infecciones, intolerancias, ulceración de la piel por la presión ejercida por el reservorio al perder espesor de grasa, desconexión del tubo del reservorio…. Estas complicaciones en principio no graves, son no obstante las más frecuentes. Algunas pueden requerir intervención quirúrgica.
Fallo en conseguir la pérdida de peso esperada: Se debe de aspirar a perder con la banda gastrica el 40% del exceso de peso en unos 2 años. S ia ulterior a recuperar el peso, puede deberse bien a un problema con la banda gastrica, o bien a un fallo en la disciplina del paciente respecto a hábitos de vida, es decir dieta y ejercicio. No hay que olvidar que la cirugía no excusa el paciente de una disciplina adecuada. Si en las revisiones se observara este problema, habría ante todo que revisar mediante endoscopia o radiología la posición de la banda gastrica, así como su correcto inflado.








